miércoles, 22 de febrero de 2012

Teatro en los siglos de oro o barroco (S. XVII)

El género teatral se convirtió en uno de los más representativos del Barroco. Se llevaron a escena gran cantidad y variedad de asuntos: religiosos, caballerescos, pastoriles, sucesos históricos...                                                                                Las obras teatrales se representaban en corrales, que eran patios rodeados de casas. Asistía un público ansioso de ver acción y deseoso de ser sorprendido.                                                                                                                                                 Las obras más representadas eran las comedias que, según los autores del Barroco, eran obras teatrales en las que se mezclaba lo trágico con lo cómico.


El honor, sentimiento muy arraigado en la sociedad española del siglo XVII. Cuando el honor quedaba manchado por una ofensa, debía ser lavado incluso con la sangre. Este honor no era sólo patrimonio de la nobleza, sino que también los villanos luchaban por mantenerlo intacto.
La religión, tema muy tratado por los dramaturgos barrocos. Se cuestionan temas teológicos, siendo el más frecuente el de la Eucaristía, que dio origen a los Autos Sacramentales. Son obras de un solo acto en verso, con personajes alegóricos como el vicio, la mentira, el pecado...
La tradición nacional es otro de los temas llevados a escena: canciones populares que sirven de inspiración para crear comedias; temas de historia de España, de nuestra tradición nacional, así como una gran variedad de asuntos caballerescos, pastoriles y mitológicos.




En las obras dramáticas del Barroco se repiten con más frecuencia tres tipos de personajes:                                   El galán, hombre apuesto y valeroso, portador de valores nobles como la valentía, hidalguía, audacia...                          La dama, de singular belleza, noble y con altos sentimientos amorosos.                                                             El gracioso, criado del galán, consejero de su amo y amante del buen comer.

viernes, 3 de febrero de 2012

Cervantes (Renacimiento)

Cuando Cervantes murió el Quijote fue olvidado hasta finales del siglo XVIII cuando se volvió a recuperar debido a la gran pasión por la literatura de la época.


Cervantes fue un hijo de cirujano, tenía una familia muy numerosa. Éste fue a la escuela de estudios básicos y desde edad muy temprana ya se vinculaba a la corte y por tatnto a un núcleo cultural.
Intentó ascender socialmente mediante la milicia, como soldado. Fue a la batalla de lepanto donde sufrió heridas en un brazo ( de ahí lo de manco de lepanto) pero no se quedó sin brazo. Vivió grandes experiencias como soldado.
Más tarde se hizo criado en Italia y mas tarde pasó a ser paje. Le dieron cartas de presentación de Juan V de Austria para cuando volviera a la península.
De vuelta  a la península fue arrestado en Argel durante cinco años en los cuales se intentó fugar cinco veces.
Cuando éste vuelve a España, el país está en crisis y solo accede a trabajos de segunda fila como recaudador de impuestos, hecho que le hizo ganar muchos conocimientos de caminos, nuevos pueblos del sur de España...
Se casó con una hidalga sin amor, con la que no tuvo ningún hijo. Aún así tuvo una hija con Ana Franca en Portugal.
Cervantes no logra una vida que le permite vivir con desahogo pero es entonces, en 1585 cuando escribe su primera novela llamada la Galatea ( novela pastoril)  con la que intentó fortuna en el campo literario pero en ese momento no la consiguió.
En 1605 escribió la primera parte del Quijote que le llevó al éxito pero no a la riqueza. Aún así consiguió dos protectores que le mantenían.
A partir de entonces Cervantes empezó a publicar obras que ya tenía hechas anteriormente ( a la nueva moda) y incluso hizo una segunda parte del Quijote.